La barba aporta definición, carácter y proporción al rostro. Cuando existen zonas con baja densidad, crecimiento irregular o pérdida de folículos, realizamos una valoración médica para identificar la causa y determinar la capacidad de recuperación. El tratamiento puede integrar medicina regenerativa, tecnologías avanzadas de estimulación capilar y, cuando existe un componente inflamatorio o autoinmune, corticoides bajo indicación médica. Si no hay folículos viables o la zona no responde al tratamiento, puede realizarse un trasplante de barba con técnica FUE. Cada unidad folicular se implanta respetando la dirección, el ángulo y la densidad natural para lograr una barba armónica y auténtica.